El Reino Unido no está en guerra
3 de marzo de 2026Un dron Shahed impactó la pista de aterrizaje de RAF Akrotiri, la principal base aérea británica en el Mediterráneo oriental, poco después de la medianoche del lunes. Fue el primer ataque contra la base desde 1986, cuando militantes pro-libios la atacaron con morteros. El gobierno chipriota confirmó que el dron era iraní, probablemente lanzado desde el Líbano por Hezbollah. Dos drones adicionales fueron interceptados horas después. Las familias de militares fueron evacuadas. Chipre canceló más de 60 vuelos en Larnaca y Paphos. Grecia envió dos fragatas y F-16. Francia anunció el despliegue de sistemas antimisiles y antidrones, más una fragata propia.
¿Y el Reino Unido? El ministro de Medio Oriente Hamish Falconer fue ante el Parlamento a decir que "el Reino Unido no está en guerra." Starmer inicialmente se negó a permitir que Estados Unidos usara bases británicas, luego aceptó para "propósitos defensivos específicos y limitados," y después aclaró que las bases en Chipre no se incluían. Una secuencia de tres posiciones distintas en 48 horas. Trump dijo al Daily Telegraph que estaba "muy decepcionado" con la posición inicial de Starmer. Calificó la tardía cesión como "útil" pero dijo que "tomó demasiado tiempo."
Hay un dato que resume la situación: Francia y Grecia enviaron barcos de guerra a defender una base británica antes de que Londres decidiera si iba a hacer algo al respecto. El gobierno chipriota, furioso, habló de renegociar el estatus de las bases. Darren Jones, secretario jefe del Tesoro, fue consultado sobre si habría represalia y respondió que no quieren "involucrarse en una guerra más amplia en Medio Oriente." El problema es que la guerra ya llegó a su base, quiera o no. Hay 300 mil ciudadanos británicos varados en la región del Golfo. Y el gobierno insiste en que no está en guerra. La frase tiene algo de mantra más que de política exterior.