Para ser libre hay que ser temido
3 de marzo de 2026Mientras Estados Unidos e Israel bombardeaban Irán el sábado, Emmanuel Macron daba un discurso de 45 minutos frente a un submarino nuclear en la base de Île-Longue, en la Bretaña francesa. Anunció el primer aumento del arsenal nuclear francés desde al menos 1992, la posibilidad de desplegar temporalmente aviones con armamento nuclear en países aliados, y que Francia dejará de publicar el tamaño de su arsenal. "Para ser libre hay que ser temido," dijo. El discurso, según los funcionarios franceses, estaba planificado desde antes de la guerra. Es posible. Pero el timing hizo que sonara a reacción.
Francia y Alemania emitieron un comunicado conjunto creando un "grupo directivo nuclear de alto rango." Alemania participaría en ejercicios nucleares franceses con fuerzas convencionales. Macron también habló de proyectos de misiles de largo alcance con Londres y Berlín. El lunes, junto con Starmer y Merz, condenó los ataques iraníes y anunció disposición a "destruir la capacidad iraní de disparar misiles y drones en su fuente". Hoy, Francia envió Rafales a patrullar sobre sus bases en Emiratos, desplegó sistemas antidrones a Chipre y confirmó que un dron había dañado un hangar en su base naval de Abu Dhabi.
Hay que poner las cosas en perspectiva. Francia tiene un presupuesto de defensa de 57 mil millones de euros, el mayor de la Unión Europea. Tiene unas 290 ojivas nucleares. Es miembro permanente del Consejo de Seguridad. Y su respuesta operativa concreta a la mayor crisis militar en Medio Oriente desde 2003 fue enviar una fragata a Chipre y patrullar el cielo sobre sus propias bases. Hay una brecha entre la retórica y la capacidad de proyección que ningún discurso frente a un submarino va a cerrar. Francia es la primera potencia militar de un bloque que no puede defenderse sin Estados Unidos. Macron lo sabe. Por eso habló de ser temido. El problema es que un arsenal nuclear disuade guerras nucleares; lo que hace falta en este momento son aviones, misiles y voluntad de usarlos. De eso, Europa tiene poco.