MEDIO ORIENTE

La voz de Omán

19 de marzo de 2026

El canciller de Omán publicó un artículo en The Economist pidiendo a los aliados de Estados Unidos que intervengan para poner fin a lo que llamó una "guerra ilegal". Es una ruptura significativa. Omán ha sido históricamente el mediador silencioso entre Washington y Teherán, el canal trasero que facilitó las negociaciones nucleares de 2015 y las conversaciones de Ginebra de febrero de 2026. Que Mascate abandone su neutralidad retórica para calificar la guerra como ilegal no es un gesto menor.

Omán no ha salido ileso del conflicto. Drones iraníes alcanzaron su puerto de Duqm y Salalah. Dos personas murieron cuando fuerzas de seguridad interceptaron un dron cerca de una zona industrial. Pero Omán no ha roto con Irán ni ha expulsado diplomáticos. Su posición es la más matizada del Golfo: condena la guerra sin alinearse con ningún bando.

El artículo en The Economist tiene un destinatario claro: Europa. Trump dijo esta semana que Estados Unidos debería "repensar" su membresía en la OTAN porque los aliados no están ayudando ni con la guerra ni con la seguridad del Estrecho de Ormuz. Varios socios rechazaron el pedido de enviar buques de guerra. Omán le está diciendo a Europa lo que Europa no se atreve a decirse a sí misma: que esta guerra no tiene base legal, que está destruyendo el orden que Occidente dice defender, y que alguien tiene que ponerle freno. El problema es que el único que puede frenarla es el que la empezó.