La OTAN mira desde la tribuna
6 de marzo de 2026Mark Rutte habló hoy desde Skopje, Macedonia del Norte, donde celebraba la contribución del país balcánico a la seguridad colectiva. Mientras Medio Oriente arde, el secretario general de la OTAN estaba en los Balcanes hablando de Kosovo. "La OTAN no está involucrada," dijo ante la prensa. "Pero puedo asegurarles que la OTAN defenderá cada centímetro de territorio aliado."
El matiz importa. Rutte dijo que siente "un apoyo generalizado en Europa" a la campaña estadounidense. Habló con muchos líderes durante el fin de semana y afirmó que la destrucción de la capacidad nuclear y balística iraní, y la muerte de Khamenei, "es aplaudida por muchos de mis colegas en la OTAN." En una entrevista con Newsmax, agregó que los aliados están "apoyando a gran escala lo que el presidente está haciendo". Sobre España, mencionó que Madrid mantiene su sistema Patriot en Turquía como contribución a la alianza, como si eso compensara la prohibición de usar sus bases.
Sobre el Artículo 5, Rutte dejó la ambigüedad deliberada: "Por buenas razones, siempre seremos ambiguos sobre cuándo se activa el Artículo 5." Es decir: los aliados apoyan políticamente, varios proporcionan logística y acceso, algunos despliegan defensas, pero la alianza como institución no participa. Es la posición más cómoda posible: respaldar sin combatir, aplaudir sin arriesgarse. La OTAN fue creada en 1949 para defender el Atlántico Norte de una amenaza existencial. En 2026, su miembro principal está en guerra, otro fue atacado en su base soberana, un tercero fue amenazado con embargo comercial por no cooperar, y el secretario general habla desde Macedonia del Norte. Hay algo ahí que resume mejor que cualquier análisis el estado actual de la alianza occidental.