Bombas en el día de Al-Quds
13 de marzo de 2026Explosiones sacudieron las inmediaciones de un acto oficial del Día de Al-Quds en Teherán hoy, mientras asistían el jefe de seguridad Ali Larijani, el presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araghchi. Al menos una persona murió. Israel e Irán intercambiaron nuevos ataques durante el evento. La IRGC prometió entregar una "lección inolvidable" a Estados Unidos e Israel, y advirtió que cualquier protesta enfrentará una represión más dura que la de enero.
El timing es significativo. El Día de Al-Quds, instituido por Khomeini en 1979, es la fecha anual en que el régimen moviliza a sus fieles en solidaridad con Palestina y contra Israel. Que Israel bombardee Teherán durante la concentración más importante del calendario revolucionario, con toda la cúpula superviviente presente a metros de los impactos, es un mensaje que no necesita traducción. No es solo un ataque militar: es una humillación calculada.
El régimen, por su parte, usó el acto para mostrar que sigue funcionando. Trump dijo hoy que la guerra va "muy bien" y que va a golpear a Irán "muy fuerte" durante la próxima semana. Yahya Rahim Safavi, asesor del nuevo líder supremo, llamó a Trump "el presidente más corrupto y estúpido de Estados Unidos" y "Satanás mismo" en la televisión estatal. La retórica escala por ambos lados. Pero hay una diferencia: un bando tiene bombas cayendo sobre su capital y el otro las está tirando.