INTELIGENCIA

No había inteligencia

19 de marzo de 2026

Joe Kent, jefe de contraterrorismo de la administración Trump, renunció abruptamente y dijo en una entrevista con Tucker Carlson que "no había inteligencia" sugiriendo que Irán estuviera preparando un ataque tipo Pearl Harbor o 11-S. Dijo que siente que Israel arrastró a Estados Unidos al conflicto y que estaba "influyendo ampliamente en la política estadounidense en Medio Oriente." Trump lo llamó "muy débil en seguridad" y dijo que su renuncia fue "algo bueno."

Kent no es un disidente progresista. Es un veterano condecorado del ejército, ex boina verde con múltiples despliegues en Irak y Afganistán, y fue candidato al Congreso con el respaldo del ala más trumpista del Partido Republicano. Su credencial "America First" es impecable. Por eso su denuncia pesa: es exactamente el tipo de funcionario que debería haber apoyado la guerra si la justificación fuera sólida.

La directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard dijo al Senado que el régimen iraní "parece estar intacto, aunque ampliamente degradado". No es el lenguaje de una victoria inminente. La guerra se vendió como una acción preventiva contra una amenaza existencial. Veinte días después, el funcionario encargado de evaluar esas amenazas dice que no existían, y la jefa de inteligencia dice que el régimen sigue en pie. Son las grietas que aparecen cuando una guerra dura más de lo que se planeó.