Quédense en casa
20 de marzo de 2026La Agencia Internacional de Energía publicó hoy un informe con recomendaciones de emergencia para gobiernos, empresas y hogares: trabajar desde casa, reducir la velocidad en autopistas al menos 10 km/h, usar transporte público o compartir auto, y evitar viajes aéreos. Lo describe como respuesta a "la mayor disrupción de suministro en la historia del mercado petrolero mundial."
No es una sugerencia menor. La AIE no emite este tipo de recomendaciones salvo en crisis excepcionales. La última vez que pidió medidas similares fue en 2022, después de la invasión rusa de Ucrania, pero en un tono menos urgente. Ahora, tres semanas después del inicio de la guerra, el Estrecho de Ormuz permanece virtualmente cerrado. El 20% del petróleo mundial y un porcentaje similar del gas natural licuado están bloqueados. Los 400 millones de barriles de reservas estratégicas liberados la semana pasada no lograron estabilizar los precios. El Brent ronda los 108-115 dólares.
La gasolina en Estados Unidos pasó de 2,93 a 3,91 dólares por galón en tres semanas. Georgia se convirtió en el primer estado en suspender los impuestos al combustible por 60 días. En Zimbabwe, el litro de combustible superó los 2 dólares por primera vez. Los operadores del mercado cancelaron apuestas sobre recortes de tasas de la Fed, y algunos empiezan a ver la posibilidad de un aumento en 2026, algo impensable antes de la guerra. La AIE pidiéndole al mundo que se quede en casa y no vuele es la admisión más clara posible de que esta crisis energética no tiene solución de corto plazo mientras el estrecho siga cerrado.