DEFENSA

Arak

27 de marzo de 2026

La fuerza aérea israelí bombardeó el reactor de agua pesada de Arak, en la provincia de Markazi, tras emitir una advertencia de evacuación a los civiles de la zona. Fars News reportó que no hubo víctimas gracias a "medidas de seguridad previas" y que no hay peligro para la población local. Un funcionario provincial iraní dijo que el ataque fue ejecutado por fuerzas estadounidenses e israelíes conjuntamente.

Arak es un nombre conocido en la historia del programa nuclear iraní. El reactor de investigación de agua pesada IR-40 fue durante años uno de los puntos más polémicos de las negociaciones nucleares, porque podía producir plutonio utilizable para armas. Bajo el acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA), Irán aceptó rediseñar el reactor para eliminar esa capacidad. Después de que Estados Unidos abandonó el acuerdo en 2018 bajo Trump, el estatus de Arak volvió a ser una zona gris. Los ataques de junio de 2025 golpearon otras instalaciones nucleares. Ahora le tocó a Arak.

Netanyahu dijo esta semana que Irán "no tiene capacidad de enriquecer uranio". EEUU ha destruido dos tercios de las instalaciones iraníes de producción de misiles y drones. El ataque a Arak es consistente con una campaña destinada a eliminar cualquier residuo de capacidad nuclear, por simbólico que sea. Pero cada instalación nuclear destruida plantea una pregunta que nadie quiere responder: si Irán alguna vez reconstruye, ¿cuál será la respuesta? La destrucción no es una solución permanente. Es un reloj que se reinicia.