DEFENSA

Papel tigre

25 de abril de 2026

Un email interno del Pentágono, redactado por Elbridge Colby, el principal asesor de política del Departamento de Defensa, propone opciones para castigar a los aliados de la OTAN que se negaron a apoyar las operaciones norteamericanas contra Irán. Entre las opciones: suspender a España de la alianza y revisar la posición de Estados Unidos sobre la soberanía británica de las Malvinas. Reuters publicó los detalles el viernes citando a un funcionario anónimo que describió el documento.

Colby escribió que los derechos de acceso, bases y sobrevuelo, lo que en jerga OTAN se llama ABO, son "el mínimo absoluto para la OTAN". España cerró su espacio aéreo a los aviones estadounidenses involucrados en la guerra y prohibió el uso de las bases que opera conjuntamente con Estados Unidos en su territorio, incluyendo Rota y Morón. Sánchez ha llamado a la guerra contra Irán "ilegal, imprudente e injusta" desde el primer día. También se negó a subir el gasto en defensa al 5% del PIB que Trump exige a los aliados. España gastó el 1,28% en 2024, el más bajo de toda la alianza.

El problema legal es que la OTAN no tiene mecanismo para suspender o expulsar miembros. El Tratado del Atlántico Norte, firmado en 1949, solo contempla la retirada voluntaria bajo el Artículo 13, con un año de preaviso. Un funcionario de la OTAN se lo recordó a la BBC. Cualquier intento de suspender a España necesitaría unanimidad entre los miembros o una interpretación creativa de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. El email tampoco propone que Estados Unidos abandone la alianza ni cierre sus bases en Europa. La opción más realista que plantea es sacar a los países "difíciles" de posiciones importantes dentro de la estructura de mando de la OTAN.

Lo de las Malvinas es otra cosa. El documento sugiere revisar el apoyo diplomático de Washington a las "posesiones imperiales europeas". Argentina y el Reino Unido pelearon una guerra por las islas en 1982. Milei, que no pierde oportunidad, dijo el viernes que está haciendo "todo lo humanamente posible para que las Malvinas vuelvan a manos argentinas" y que "se avanza como nunca". Downing Street respondió que la soberanía es británica y que el derecho a la autodeterminación de los isleños "es primordial".

Sánchez lo despachó en Chipre: "No trabajamos con emails, trabajamos con documentos oficiales y posiciones de gobierno". El vocero del Pentágono, Kingsley Wilson, confirmó la línea sin desmentir el contenido: "A pesar de todo lo que Estados Unidos ha hecho por sus aliados de la OTAN, ellos no estuvieron para nosotros." Usó la palabra "War Department", el nombre que la administración Trump prefiere para el Departamento de Defensa.

El email es más señal que sustancia. No va a producir una suspensión porque no puede producirla. Pero cumple una función: le dice a Europa que Washington está llevando la cuenta. Que los derechos de sobrevuelo no son una cortesía sino una obligación. Y que si la alianza no funciona cuando Estados Unidos la necesita, Washington tiene maneras de hacerla incómoda para los que dijeron que no. Jens Stoltenberg, el exsecretario general, advirtió esta semana que la supervivencia de la OTAN ya no está garantizada en la próxima década. Nadie le llevó la contra.