New START expiró y nadie lo notó
27 de febrero de 2026El 5 de febrero de 2026, el tratado New START expiró sin reemplazo. Por primera vez en más de medio siglo, no existe ningún límite legal vinculante sobre los arsenales nucleares estratégicos de Estados Unidos y Rusia, que juntos poseen casi el 90% de las armas nucleares del mundo: unas 5.177 ojivas Estados Unidos, unas 5.459 Rusia. El secretario general de la ONU, António Guterres, lo describió como un "momento grave" para la paz internacional.
New START, firmado por Obama y Medvedev en 2010 y extendido cinco años por Biden y Putin en 2021, limitaba a 1.550 las ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada parte y establecía un régimen de inspecciones in situ que daba a ambos países visibilidad sobre las capacidades del otro. Rusia suspendió su participación en 2023, aunque dijo que seguiría respetando los límites numéricos. Putin ofreció en septiembre pasado mantener los límites por un año adicional si Estados Unidos hacía lo mismo. Trump inicialmente dijo que le parecía "buena idea," pero nunca hubo negociación formal. Cuando expiró, Trump dijo que "si expira, expira… haremos un acuerdo mejor" y propuso incluir a China en un nuevo tratado, algo que Pekín rechaza argumentando que su arsenal es mucho menor.
Lo que se perdió no son solo números. Se perdió el régimen de verificación: 18 inspecciones anuales, intercambios de datos semestrales, notificaciones de lanzamientos de misiles. Era el mecanismo que reducía la posibilidad de un error de cálculo catastrófico entre dos potencias que pueden destruirse mutuamente varias veces.
El vacío llega en el peor momento. China está expandiendo su arsenal a un ritmo que podría igualar a Estados Unidos y Rusia en ICBMs para el final de la década. Arabia Saudita firmó en septiembre un pacto de defensa mutua con Pakistán que, aunque ambiguo, sugiere alguna forma de disuasión nuclear extendida, la primera entre un Estado nuclear fuera del TNP y un país árabe. En Corea del Sur, una mayoría de la población favorece desarrollar armas nucleares propias. Japón avanza hacia una reforma constitucional que le permitiría rearmarse. La era del control de armas terminó y la noticia apenas mereció un par de días de cobertura, entre Venezuela y las negociaciones con Irán. Lo que viene, probablemente, es una carrera armamentista a varias bandas sin ningún marco legal que la contenga.