EUROPA

Europa sin centro

27 de febrero de 2026

Francia, Alemania y el Reino Unido, los tres pilares del poder europeo, entraron a 2026 con gobiernos frágiles e impopulares, acorralados entre populismos de derecha e izquierda y una administración americana que, en la práctica, tiene interés en que se debiliten.

Francia es el caso más grave. Desde que Macron disolvió la Asamblea Nacional en junio de 2024, el país tuvo cuatro gobiernos minoritarios, dos de los cuales cayeron por mociones de censura presupuestarias. Sébastien Lecornu, el actual primer ministro, sobrevivió a dos votos de confianza en octubre solo después de congelar la reforma jubilatoria hasta 2027. Francia entró a 2026 por segundo año consecutivo sin presupuesto aprobado, con un déficit fiscal del 5,8% del PBI, deuda al 114% y Moody's ya rebajó su calificación. La Asamblea está partida en tres bloques irreconciliables: la izquierda, el centro macronista y el Rassemblement National de Le Pen. Nadie tiene mayoría, nadie puede gobernar con soltura, y todos esperan las presidenciales de 2027.

Alemania está mejor gobernada pero igual de trabada. La coalición de Friedrich Merz no logra implementar las reformas estructurales que la industria necesita tras años de estancamiento económico. Hay un presupuesto 2026 aprobado con un aumento significativo en inversión, pero las divisiones ideológicas dentro de la coalición limitan el alcance de cualquier medida. En Italia, Meloni es la más estable de los tres, pero enfrenta sus propias restricciones fiscales. El detalle revelador es que Berlín y Roma formaron un eje conjunto contra París en la cumbre de febrero sobre competitividad económica, con visiones opuestas sobre eurobonos y política industrial. Ni siquiera pueden ponerse de acuerdo entre ellos sobre cómo salvar la economía europea.

Todo esto importa por una razón concreta: Europa necesita rearmarse y no puede. El gasto militar requiere presupuestos que requieren mayorías parlamentarias que ninguno de estos gobiernos tiene. Francia, que necesitaba 6.700 millones de euros adicionales en defensa para 2026, no puede aprobarlos sin presupuesto. Alemania triplicó su endeudamiento previsto pero sigue lejos del 5% del PBI que algunos proponen para la OTAN. El problema de Europa no es de voluntad sino de capacidad política: no podés proyectar poder hacia afuera cuando no podés formar un gobierno estable adentro. Y mientras tanto, la guerra en Ucrania sigue, Rusia no hace concesiones, y Estados Unidos les dice cada vez más abiertamente que se arreglen solos.