MEDIO ORIENTE

Israel - y posiblemente EE.UU - ataca Irán

28 de febrero de 2026

El ministro de Defensa israelí Israel Katz anunció esta madrugada del sábado el lanzamiento de un "ataque preventivo" contra Irán y declaró estado de emergencia en todo el país. La agencia iraní Fars reportó tres explosiones en el centro de Teherán minutos después del anuncio. Las sirenas sonaron en Tel Aviv. Israel advirtió a sus ciudadanos que permanezcan cerca de refugios ante la expectativa de represalias con misiles balísticos y drones.

Es la segunda vez en nueve meses que Israel ataca territorio iraní a gran escala. La primera, la Operación Rising Lion de junio de 2025, duró doce días y terminó con un alto el fuego el 24 de junio, después de que Estados Unidos interviniera directamente atacando tres sitios nucleares iraníes. Aquella guerra dejó más de 600 muertos en Irán y 29 en Israel, destruyó buena parte de la infraestructura nuclear iraní y eliminó a una docena de generales y científicos nucleares. Pero no resolvió el problema de fondo. Irán empezó a reconstruir casi de inmediato. Imágenes satelitales de febrero muestran nuevas estructuras en Parchin cubiertas con tierra para dificultar su detección, y túneles reforzados en Isfahan, según reportó Reuters.

El timing no es casual. La tercera ronda de negociaciones nucleares entre Washington y Teherán terminó el miércoles 26 en Ginebra sin acuerdo pero con declaraciones de "progreso significativo" de ambas partes. Trump venía diciendo que Irán no estaba listo para un acuerdo y exigía enriquecimiento cero. Irán se negaba a discutir su programa de misiles. El New York Times reportó el 22 de febrero que Trump se inclinaba por un ataque limitado para presionar concesiones, y que consideraría una campaña aérea más amplia si la diplomacia o un golpe inicial no funcionaban. Politico reportó que asesores de Trump preferían que Israel golpeara primero.

El escenario estratégico favoreció la acción. Dos grupos de portaaviones estadounidenses operan en la región, el Gerald R. Ford ingresó al Mediterráneo oriental el 26 de febrero rumbo a la costa israelí. Irán, por su parte, está en su peor momento en décadas: programa nuclear dañado, programa de misiles balísticos en reconstrucción, protestas masivas entre diciembre de 2025 y enero de 2026 reprimidas con miles de muertos, economía en caída libre, el rial en mínimos históricos, y Khamenei tan paranoico que nombró cuatro sucesores para cada cargo que designa.

Lo que hay que mirar ahora es la represalia iraní. En junio de 2025 Irán lanzó más de 500 misiles balísticos contra Israel en varios días, la mayoría interceptados. Golpeó la base de Al Udeid en Qatar. Pero sus capacidades de largo alcance quedaron degradadas. Lo que le queda son los misiles de corto alcance, que amenazarían más a bases estadounidenses en el Golfo que a Israel. La pregunta es si esto escala a una participación directa de Estados Unidos, como ocurrió el 22 de junio del año pasado, o si se mantiene como operación israelí con apoyo logístico americano. Y la otra pregunta, la más incómoda: si un régimen que ya estaba crujiendo puede absorber un segundo golpe de esta magnitud sin quebrarse.