Las luces se apagan en Colombo
25 de marzo de 2026Sri Lanka ordenó apagar el alumbrado público, los carteles de neón y la iluminación de vallas publicitarias en todo el país como parte de un plan para reducir el consumo energético un 25%. La medida busca hacer frente a la escasez de suministro provocada por el cierre del Estrecho de Ormuz y la disparada de los precios globales del petróleo y el gas.
Sri Lanka queda a más de 4.000 kilómetros del Estrecho de Ormuz. No tiene tropas en la región, no es aliado de ninguno de los beligerantes, y la semana pasada denegó permiso a bombarderos estadounidenses para operar desde su territorio. Su única conexión con la guerra es la misma que la de cualquier país en desarrollo que depende de importaciones de energía: el precio.
En Zimbabwe, el litro de combustible superó los 2 dólares por primera vez. En Estados Unidos, la gasolina pasó de 2,93 a 3,91 dólares por galón en menos de un mes. Un analista de energía dijo a Al Jazeera que las sugerencias actuales de racionar combustible y trabajar desde casa "son solo el principio" y podrían convertirse en reglas obligatorias. Las luces apagándose en Colombo son la imagen más elocuente de lo que significa una guerra en el Golfo para el resto del mundo. No hacen falta misiles para sentir los efectos. Basta con depender del petróleo.